Derrota del Club Balonmano Los Dólmenes ante el Caja Rural Zamora tras una mala primera mitad (23-22)

El Club Balonmano Los Dólmenes cayó por la mínima en su visita a Zamora en un duelo directo por la permanencia que se decidió en los últimos minutos. Los antequeranos pagaron caro una primera mitad marcada por los errores en ataque, aunque reaccionaron tras el descanso y estuvieron cerca de culminar la remontada.

Tras encadenar dos derrotas consecutivas, los de Vidal afrontaban el encuentro con la necesidad de sumar para dar un paso adelante en la lucha por la salvación. Enfrente, un rival directo que llegaba a la quinta jornada con un único punto en su casillero y que también buscaba una victoria con la que cambiar su dinámica.

El encuentro estuvo condicionado por las dificultades ofensivas de los verdes durante los primeros treinta minutos, que permitieron al conjunto zamorano abrir una brecha de seis goles al descanso. Sin embargo, la reacción antequerana tras el paso por vestuarios devolvió la emoción al partido y mantuvo vivas las opciones de puntuar hasta el final.

El ataque lastra los primeros 30 minutos 

El encuentro comenzó con igualdad e intercambio de goles entre ambos conjuntos, pero dos pérdidas consecutivas en ataque permitieron al Caja Rural Zamora disfrutar de la primera ventaja del partido (4-2, minuto 5).

Los errores ofensivos continuaron y, acompañados por las intervenciones del portero local, facilitaron que el conjunto viriato ampliara su renta hasta los tres goles. Una exclusión en las filas zamoranas dio aire a los antequeranos, que aprovecharon la superioridad para volver a acercarse en el marcador (6-4, minuto 10).

Sin embargo, el ataque de Los Dólmenes seguía sin encontrar soluciones. Varios fallos consecutivos volvieron a dar alas a los locales, que ampliaron la diferencia hasta los cuatro tantos (9-5, minuto 15). Momento que aprovechó Vidal para solicitar tiempo muerto y reorganizar al equipo buscando una reacción.

 

 

Los verdes respondieron con un tanto de Jeremy sobre el aviso de pasivo que sirvió para recortar distancias y mantener a los suyos en la pelea (10-7, minuto 20).

Pero el conjunto antequerano no conseguía tener continuidad y los fallos de concentración volvieron a penalizarle. El Caja Rural Zamora alcanzó la máxima ventaja del encuentro hasta ese momento, con cinco goles de diferencia, apenas dos minutos después. Pese a ello, Los Dólmenes no bajaron los brazos y encadenaron un parcial de 0-2, con dos tantos consecutivos de Corning, para volver a acercarse en el marcador (12-9, minuto 25).

Las dificultades para materializar las acciones ofensivas permitieron al conjunto zamorano volver a recuperar el control y ampliar de nuevo su ventaja, marchándose a vestuarios con un contundente 15-9 que obligaba a los verdes a firmar una segunda mitad prácticamente perfecta si querían tener opciones de puntuar y casi lo consiguen.

Los verdes renacen tras el descanso pero no es suficiente

Tras la reanudación se vio una versión muy diferente de Los Dólmenes. Los antequeranos saltaron a la pista con una marcha más, elevaron el nivel defensivo y encontraron en Pepe un aliado bajo palos. En ataque, Corning, el mejor de los verdes, transformaba en gol cada balón que le llegaba y el equipo firmó un parcial inicial de 0-4 que redujo la desventaja a solo dos goles (15-13, minuto 35).

La reacción encendió las alarmas en el banquillo local. El técnico del Caja Rural Zamora solicitó tiempo muerto para frenar el empuje visitante viendo peligrar, en apenas unos minutos, la renta de seis tantos con la que su equipo llegaba al descanso.

Una exclusión de Morgado parecía complicar de nuevo las opciones de los verdes, pero el equipo supo sobreponerse y competir durante la inferioridad. La dinámica positiva se mantuvo y Los Dólmenes continuó recortando distancias hasta situarse a un solo gol (16-15, minuto 40).

El partido entraba en un tramo decisivo. Con la remontada cada vez más cerca, la concentración debía ser máxima, pero algunas imprecisiones en ataque volvieron a dar oxígeno al conjunto zamorano, que logró recuperar una ventaja de tres tantos (18-15, minuto 45).

Esta vez, sin embargo, los verdes no se vinieron abajo. El equipo mantuvo la intensidad tanto en ataque como en defensa y, espoleados por las continuas paradas de Pepe Martín, encontraron la motivación necesaria para seguir creyendo en sus opciones. Los de Vidal volvieron a apretar el marcador llegando a los últimos diez minutos con el partido todavía muy abierto (19-17, minuto 50).

El tramo final estuvo marcado por el intercambio de goles, una dinámica que favorecía a los locales que conseguían conservar su ventaja pese a los intentos de reacción de los antequeranos. A falta de cinco minutos, el Caja Rural Zamora mantenía dos tantos de renta (22-20, minuto 55).

La tensión propia del encuentro se hizo evidente en los últimos compases del partido. Ambos equipos peleaban cada balón, conscientes de la importancia de los puntos, mientras Los Dólmenes apuraba sus opciones para completar una remontada que no parecía tal al descanso.

El empuje final de los verdes estuvo cerca de dar sus frutos. Los antequeranos lograron mantenerse en la pelea hasta el último segundo, aunque no pudieron evitar la derrota por la mínima. El marcador final, 23-22, dejó a los de Vidal sin premio después de una segunda mitad en la que demostraron su capacidad para competir y poner contra las cuerdas a su rival.

Una vez más, los errores y los minutos de desconexión terminaron pasando factura a un equipo que reaccionó con carácter tras el descanso, pero que necesita encontrar mayor regularidad durante los sesenta minutos para convertir ese esfuerzo en puntos.

 

 

De vuelta al Argüelles

Tras dos jornadas consecutivas lejos de casa, los de Vidal regresan al Argüelles el próximo fin de semana con el objetivo de pasar página y buscar ante su afición la primera victoria de la temporada como locales.

No será una tarea sencilla. El Anaitasuna navarro, segundo clasificado y uno de los candidatos al ascenso, visitará a los verdes. Un nuevo desafío de máxima exigencia que obligará a Los Dólmenes a mostrar su mejor versión.

La cita será el próximo sábado 17 de octubre, a partir de las 18:30 horas. Los antequeranos buscarán hacer valer el factor Argüelles y dar continuidad al juego desplegado en la segunda mitad de Zamora evitando los errores que terminaron condicionando el resultado.

Toca trabajar duro, aprender y volver a intentarlo en casa. Porque el camino es exigente, pero las ganas de luchar siguen intactas. ¡Es momento de seguir creyendo!

 

Esta noticia está patrocinada por el equipo de sponsors principales del Club Balonmano Dólmenes Antequera, donde se encuentran el Ayuntamiento de Antequera, Diputación de Málaga, Fundación Unicaja, Junta de Andalucía, Unicaja Banco y Petra Stone Group.

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